LA COMPETENCIA DIGITAL Y LA INFODIETA
La competencia
digital se define como un conjunto de habilidades, capacidades, destrezas y
conocimientos para el uso y consumo de información en internet, que en
contrapartida mantiene una imperiosa necesidad del sujeto de estar conectado
(Gisbert y Esteve, 2011).
Las nuevas generaciones, las cuales han tenido diversos adjetivos como “Millenians” (Howe y Strauss, 1991; Lancaster y Stillman, 2002; Martin y Tulgan, 2002; Oblinger y Oblinger, 2005), “Generación Digital” (Tapscott, 2009), “Nativos digitales” (Prensky, 2001) o “i-Generation” (Rosen
et al., 2010), se distinguen, según estos autores, por una marcada alfabetización digital, su sentido de la inmediatez, su carácter social y su tendencia multitarea; aunque otros autores como White (2010) y Corrin et al. (2010) discuten que la competencia digital no es relativa o proporcional a un
grupo etario o a características generacionales, sino por la aproximación que éstos hacen a las tecnologías, por lo tanto no puede asegurarse que existan dos generaciones distintas –nativos y no nativos digitales–, sino hábitos de acercamiento distintos frente al entorno digital. Independientemente de lo anterior, las generaciones actuales tienen mayor facilidad a su exposición a las multipantallas y tendencia de hiperconexión prosumidora (Morduchowicz, 2008; Sabada y Bringué, 2009; Aguaded y Sandoval, 2011; Sandoval y Aguaded, 2012), que requieren formación para que sus interacciones con la red sean racionales y responsables, tanto en el análisis y crítica de los mensajes recibidos,como también en sus roles de productores y distribuidores de contenidos a
través de sus nodos sociales-digitales.
La educación en medios toma un papel vital para asumir la necesidad que imponen las competencias comunicativas en la formulación de dietas digitales, no sólo por la demasía de contenidos, sino también por una imperante cultura de la velocidad y un relativo triunfo de lo trivial y superficial sobre lo importante, sobre todo en el contexto digital inputs afecta la productividad (Hurst, 2007; Serrano-Puche, 2014) y la memoria. Por ello, una correcta dieta informativa debe comprender que la sobrecarga de (Klingberg, 2009; Niada, 2010)Rosen, Larry et al. (2010), Rewired: Understanding the i-generation and the way they learn,Hampshire: Palgrave Macmillan. Ignacio Aguaded

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